Felipe Brugues, Juan Carlos León y Ana Rodríguez

Re/Simular

Un colectivo de la Ciudad de México transforma las finanzas especulativas en cerámica impresa en 3D para cuestionar el mito de que la riqueza se reduce a la responsabilidad personal. Un proyecto de Future Money.


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Re/Simulate (Re/Simular) es una instalación experimental y multidisciplinaria creada por un colectivo radicado en la Ciudad de México, integrado por el artista Juan Carlos León, la curadora Ana Rodríguez y el economista Felipe Brugues. El proyecto integra finanzas especulativas, visualización de datos y cerámica impresa en 3D para desafiar las narrativas económicas dominantes y analizar las ideologías arraigadas en los sistemas financieros.

A través de simulaciones interactivas y esculturas materiales, cuestiona cómo se utilizan los datos económicos no solo para informar, sino también para manipular y controlar. El colectivo aborda de manera crítica la literatura empresarial de autoayuda, los medios financieros y los marcos de políticas globales para exponer las contradicciones en el pensamiento financiero popular, en especial el mito de que la responsabilidad personal es el motor principal de la riqueza.

En esencia, la instalación transforma modelos económicos abstractos en objetos tangibles. Las simulaciones de datos sobre futuros financieros imaginados dan forma a esculturas de cerámica con arcilla e impresión 3D para simbolizar la tensión entre tradición y tecnología, así como entre la capacidad de acción individual y las restricciones sistémicas. Estos materiales, o «tótems», funcionan como artefactos de economías especulativas. Cada forma se basa en algoritmos codificados y patrones de comportamiento del mundo real.

El proyecto se presentó por primera vez en la cumbre Interledger Summit en Costa Rica, donde una habitación de hotel se transformó en un espacio de galería inmersivo con proyecciones de video, paisajes sonoros y piezas de cerámica suspendidas. La instalación incentivaba al público a conectarse de manera intuitiva con conceptos económicos, rechazando la rigidez de los gráficos y las estadísticas en favor de una resonancia emocional y conceptual.

Un aspecto central de la obra es la crítica a la mentalidad hipercapitalista que promueve la literatura de autoayuda financiera, la cual suele incentivar a las personas a imitar la riqueza, acumular deudas e ignorar la desigualdad sistémica. La obra confronta directamente esta narrativa y remarca las limitaciones de la educación financiera individual en un mundo dominado por estructuras de poder arraigadas.

De cara al futuro, el colectivo planea expandir la instalación con nuevas exposiciones e investigaciones sobre modelos económicos alternativos, como la banca cooperativa, las microfinanzas y los sistemas entre particulares. Su objetivo no es ofrecer soluciones prescriptivas, sino invitar a una investigación continua y especulativa sobre cómo se pueden reinterpretar los sistemas financieros para servir a las personas en lugar de controlarlas.

Al fusionar datos, filosofía y formas materiales, la instalación replantea la inclusión financiera como una interrogante dinámica y en constante evolución que exige crítica y creatividad para concebir futuros verdaderamente equitativos.